La Agenda Urbana de la Unión Europea, el Pacto de Ámsterdam (2016) y la Declaración de Bucarest (2019)

La política urbana de la UE se basa en el llamado “Acervo Urbano” (Urban Acquis), que refleja el entendimiento común del desarrollo urbano en Europa a lo largo de los años y que se describe en los diferentes documentos que se han ido aprobando en las sucesivas Presidencias. Los hitos claves de este “Acervo Urbano” son la Carta de Leipzig (2007), la Declaración de Marsella (2008), la Declaración de Toledo (2010), la Declaración de Riga (2015) y más recientemente, el Pacto de Ámsterdam (2016) y la Declaración de Bucarest (2019).

En desarrollo del camino iniciado durante la Presidencia Española de 2010 en la Declaración de Toledo, en el primer semestre de 2016, durante la Presidencia de los Países Bajos, se trabajó sobre la definición de los elementos y el marco operativo de la Agenda Urbana de la Unión Europea, cuyos principios quedaron finalmente recogidos en el Pacto de Ámsterdam, aprobado en la Reunión Informal de Ministros responsables de Desarrollo Urbano celebrada el 30 de mayo de 2016.

La Agenda Urbana de la UE se puso en funcionamiento a partir del Pacto de Ámsterdam y sigue en marcha desde 2016 hasta la actualidad, tras el respaldo recibido en 2019 a través de la Declaración de Bucarest. La Agenda Urbana de la UE pretende ser un conjunto coherente de acciones impulsadas por parte los actores europeos clave, destinadas a desarrollar el potencial pleno de las zonas urbanas e impulsar su contribución a la consecución de los objetivos comunes a escala nacional y de la UE. Su objetivo fundamental es, por tanto, fortalecer la dimensión urbana tanto de las políticas nacionales como de las de la UE. Se plantea una nueva forma gobernanza multinivel, mediante la cual las instituciones de la UE, los Estados Miembros, las ciudades y otros actores interesados puedan trabajar en conjunto. A continuación, se desarrollan sus objetivos y principales resultados operativos.