De las comprobaciones realizadas del estado de las radioayudas, se puede afirmar que funcionaban todas correctamente.

La inspección aérea de la zona del siniestro, no descubrió nada que pudiera haber sido relevante en la causa del accidente y la información meteorológica descarta la posibilidad de turbulencias, corrientes descendentes u ondas de montaña en las proximidades del lugar.

Todas las investigaciones llevadas a cabo sobre el terreno de la aeronave y su tripulación no han aportado ninguna evidencia que pueda ser significativa en el accidente.

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