Gobierno de España. Ministerio de Fomento

1.13 Información médica y patológica

Como consecuencia del tercer impacto de la aeronave y de la posición invertida en que colisionó con el terreno, quedaron muy disminuidas las posibilidades de supervivencia.

Todo ello unido al inmediato incendio, impidió que el número de superviviente fuese mayor.

Realizado el estudio sobre las posiciones que ocupaban los pasajeros supervivientes se comprobó que nueve fueron despedidos fuera del avión en algunos casos junto con sus asientos, y dos de ellos, según sus declaraciones, salieron de la aeronave por sus propios medios. Todos ellos presentaban lesiones graves, básicamente con traumatismo cráneo-encefálico y algunos a pesar de haber sido proyectados al exterior de la aeronave por su propia inercia, sufrieron quemaduras de diverso grado.

En el caso de los supervivientes, todos ellos iban sentados en o próximos a zonas donde se produjeron roturas estructurales como consecuencia del impacto.

De los estudios realizados se ha podido comprobar que un 35% de las victimas murieron por efecto del fuego, un 30% por politraumatismos y el resto por una acción combinada de incapacidad producida por traumatismos y aspiración de gases tóxicos debidos al incendio.

Se realizaron las necropsias y pruebas toxicológicas a la tripulación técnica, con resultados negativos en cuanto a sustancias tóxicas en el Comandante y Copiloto.

En las pruebas toxicológicas que se realizaron a los restos del Ingeniero de Vuelo, se pudo apreciar la existencia de "medozepán", que se ha determinado como componente de algún medicamento del tipo de tranquilizante menor, lo que hace suponer que o bien se automedicaba o estaba siendo tratado por algún médico no especializado en medicina aeronáutica.