
El restaurado telescopio que adorna la entrada de la sede del Observatorio Astronomico Nacional en el campus de la Universidad de Alcalá es un ecuatorial de Grubb. Fue adquirido en 1900 por el precio de 500 libras esterlinas e instalado en la torre Oeste del pabellón Sur del Observatorio del Retiro, en Madrid.
El diámetro del objetivo es de 20 cm y su distancia focal es de 3 m. Tiene un círculo de declinación dividido en decenas de minuto, que mediante un nonius permite apreciar medios minutos. El círculo horario está dividido en minutos de tiempo, con un doble sistema de nonius. Dispone de un aparato de relojeria y de un telescopio buscador.
Este telescopio ha sido destinado principalmente a observaciones solares, contando como accesorios con: un helioscopio, un espectroscopio Zeiss para observación de protuberancias y una pantalla para proyección de la imagen del Sol.
Fue adquirido, junto con otros equipos, con ocasión de una serie de eclipses totales de Sol que iban a cruzar la península ibérica en 1900, 1905 y 1912, conocidos como los eclipses españoles y que llevaron a nuestro país a diversas expediciones de otras naciones para llevar a cabo observaciones de cada uno de los eclipses.
Con el fin de aprovechar esta oportunidad para la observación astronómica y la colaboración con astronómos extranjeros, se concedieron los créditos necesarios para la adquisición de nueva instrumentación. Entre los instrumentos adquiridos se encuentran el ecuatorial visual de Grubb que nos ocupa y el ecuatorial fotográfico de Grubb (de 20 cm de apertura y 2 m de focal) que se encuentra en el Observatorio del Retiro. Conviene recordar que Grubb (de Dublín) era uno de los más prestigiosos constructores de telescopios.
Los ecuatoriales fueron instalados en en Cerro de Berrocalillo, próximo a la ciudad de Plasencia (Cáceres) para la observación del eclipse total del 28 de mayo del 1900. Después fueron llevados al Observatorio del Retiro donde se construyeron dos cúpulas, también de Grubb, para su ubicación definitiva.
Ambos ecuatoriales fueron trasladados esporádicamente, con motivo del eclipse total de 30 de agosto de 1905, observado desde el Campo de Lilaila, cerca de Burgos, y el de 17 de abril de 1912, observado desde Cacabelos, en León. Para el eclipse total del 21 de agosto de 1914, que atravesó Europa entrando por Escandinavia y saliendo por Crimea, los telescopios atravesaron una Europa en guerra para llegar a la ciudad de Feodosia, a orillas del Mar Negro, desde donde se realizaron las observaciones.