La necesidad de tener obras de síntesis de la geografía nacional, había impulsado a varios países en la primera mitad del Siglo XX a elaborar sus propios Atlas nacionales, cada uno sujeto a los criterios de los respectivos equipos de trabajo. Para unificar criterios y hacer así comparables los trabajos de unos y otros países, la Unión Geográfica Internacional (UGI) estableció en 1956 un Grupo de Trabajo de Atlas Nacionales, que más tarde daría paso a la Comisión de Atlas Nacionales. Estos Atlas se definieron entonces como “Atlas geográficos fundamentales y complejos, de determinados países, que contienen una recapitulación y una generalización de los conocimientos científicos contemporáneos en el campo de la Geografía física, económica y política del país considerado”.

De acuerdo con estas ideas, se había creado en el Instituto Geográfico y Catastral una Comisión del Atlas Nacional con la pretensión de abordar la creación del Atlas Nacional de España. La Comisión, formada por un grupo de geógrafos de renombre y buenos conocedores del lenguaje cartográfico, trató de sustituir el viejo concepto de reseña o texto escrito por el moderno de mapa como imagen gráfica.

Hasta 1965, se habían publicado los atlas nacionales de Finlandia, Francia, Canadá, Egipto, Checoslovaquia, URSS, Italia, Australia, Tanganika (actual Tanzania), Bélgica, Reino Unido e Israel, y estaban siendo entregados como una colección de hojas sueltas los de Suecia, Dinamarca y Suiza. Este fue el modelo que adoptó la Comisión del Atlas Nacional de España.

Las técnicas cartográficas empleadas en esa edición contribuyeron al aprendizaje y práctica de una nueva metodología de trabajo, distinta de la que hasta entonces se había empleado obteniendo una mejora considerable en la calidad del producto final.

La técnica utilizada, el esgrafiado sobre cristal, era empleada por muy pocos países en aquella época y fue necesario importar la patente de Suiza. El equipo humano obtuvo una notable experiencia y calidad en su trabajo. Un avance posterior fue el empleo de la técnica del estabilene insolado. Por primera vez se consigue la representación a escala 1:500.000 de todo el territorio nacional. Para su realización, los datos fueron obtenidos del Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000, cuya conclusión fue previa a estos trabajos.

A pesar de las muchas dificultades que obstaculizaron la finalización del proyecto, en 1965 fueron publicadas las 28 láminas geográficas y 24 de las 72 temáticas del proyecto inicial de 100 láminas. Más adelante se publicó una Reseña Geográfica, de 227 páginas, y un Índice Toponímico de 176 páginas y 40.000 topónimos aproximadamente. Las últimas actualizaciones de algunas de llas láminas geográficas (no temáticas) se produjeron en la década de 1980.

Aunque el Atlas quedase inacabado por circunstancias ajenas al equipo de trabajo, y las herramientas utilizadas para la elaboración de los mapas hayan sido notablemente mejoradas, el planteamiento científico con el que se impulsó la obra estaba bien concebido e incluso adelantado con relación a la época. Por primera vez se tuvo en España una obra que sintetizaba a través del lenguaje cartográfico la geografía física y humana del país, material imprescindible para la gestión gubernamental del territorio entre otros aspectos.

Mapas de horas de Sol

Mapa perteneciente a la lámina 40 que representa la duración del tiempo medio de insolación a lo largo de todo el año a escala 1:4.000.000

Mapa de zonas y centros comerciales

Mapa de la lámina 87 que recoge las zonas o áreas de atracción comercial y los núcleos comerciales de principal importancia a escala 1:2.000.000

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