En primer lugar, debemos preguntarnos por qué las personas se mudan a las ciudades, las cuales a menudo son calificadas como lugares con un alto coste de vida y graves problemas de polución.

La mayoría de las personas que habitan la Tierra en la actualidad vive en ciudades y en economías desarrolladas. Este proceso de migración hacia las ciudades ha sido muy rápido. La ciudades tienen una profunda influencia en cómo nuestras sociedades afectan a los ecosistemas que mantienen la vida en la Tierra. Por ejemplo, las ciudades ocupan sólo el 2% de la superficie de la Tierra pero emiten cerca del 75% de todos los gases de efecto invernadero asociados a las actividades humanas. ¿Deberíamos, entonces, ver a las ciudades como una amenaza importante de cara a la sostenibilidad?

En primer lugar, debemos preguntarnos por qué las personas se mudan a las ciudades, las cuales a menudo son calificadas como lugares de alto coste de vida y graves problemas de polución. Las personas se mudan a las ciudades porque éstas ofrecen mayores posibilidades de trabajo, así como actividades sociales y culturales. La ciudad es un punto de encuentro y a su vez una importante fuerza conductora de la innovación y la transformación, tanto en tecnología como en estilos de vida. La densidad de las ciudades ofrece ventajas y desventajas con respecto a las vías para el desarrollo sostenible. Para ser más sostenibles, las ciudades deben proporcionar buenas condiciones de vida sin poner en peligro los ecosistemas de apoyo. Debemos hacer frente a esto AHORA, las infraestructuras que estamos construyendo actualmente determinarán la sostenibilidad de nuestras ciudades en los años venideros. La cuestión urgente en este momento es formular y mantener un amplio debate en torno a las visiones de cómo el urbanismo puede ser más sostenible.

El urbanismo sostenible tiene que basarse en la sostenibilidad ambiental y la sostenibilidad social, manteniendo al mismo tiempo un desarrollo económico sólido. La sostenibilidad ambiental se define como un proceso de mantenimiento o mejora de la integridad del sistema de soporte vital planetario. El mantenimiento y mejora de este sistema es necesario para el bienestar de las generaciones presentes y futuras. La sostenibilidad social se refiere a la conservación de la diversidad social y cultural. Las cuestiones de equidad, la igualdad de género y la democracia son fundamentales para la noción de sostenibilidad social. En el urbanismo sostenible es problemático tratar de abordar las cuestiones sociales y ambientales por separado. La sostenibilidad social no puede lograrse sin la sostenibilidad ambiental y viceversa. Lo que hacemos en un área afectará a otra. En última instancia se trata de involucrar a las personas a todos los niveles y en todos los sectores.

RCCN formula preguntas de investigación sobre la integración de las consideraciones del cambio climático en los procesos de planificación para las zonas urbanas de Europa. Las ciudades deben minimizar su contribución al cambio climático y la adaptación a sus impactos y consecuencias. Esto requerirá debates sobre cuestiones sociales y económicas.

Creando una visión

RCCN creará, entre los urbanistas e investigadores, redes para intercambiar experiencias e ideas sobre las ciudades para tomar medidas que las conviertan en climáticamente “neutras”. La formulación de visiones y el desarrollo de escenarios que implican y que pueden ser desarrollados por personas, serán aspectos importantes de este trabajo. Las personas tienen sus propias motivaciones y razones para actuar sobre el cambio climático, pero deben sentirse incluidas. La visión debe ser amplia y clara, con objetivos alcanzables y medibles. Nuestro problema actual radica en el paso de la conciencia a la acción. Por lo tanto, el desarrollo de metas a corto plazo que midan el progreso hacia los objetivos a largo plazo cobra sentido, ayudando a iniciar y mantener la acción y la motivación.

La visión necesita ser ambiciosa e inspiradora. Es importante incluir a todas las partes interesadas y a la ciudadanía, así como identificar las fortalezas y debilidades de una determinada ciudad, área o distrito y reconocer que lo que “funciona” para unas puede no funcionar para otras. Las diferencias culturales, demográficas, económicas, etc requieren diferentes enfoques y visiones

Para que las diversas partes interesadas trabajen hacia un objetivo común, es importante crear visiones amplias que ofrezcan plataformas de debate para el desarrollo de las zonas urbanas. Las ciudades o áreas urbanas climáticamente neutras son ejemplos de tales conceptos. Otros conceptos comunes son las Ciudades bajas en carbono, Ciudades de Emisión Cero, Ciudades libres de combustibles fósiles, Áreas urbanas de energía positiva, etc.

El primer taller RCCN discutió estos diferentes conceptos que podrían servir como plataformas para la creación de visiones del urbanismo sostenible. Es importante recoger las experiencias de los propios participantes de los proyectos y recoger el material para la formulación de visiones en futuros talleres. Muchas ciudades y municipios ya están formulando visiones con los conceptos anteriores y es importante aprender de sus experiencias.

Aunque es importante tener una visión clara y simple, también es importante que los objetivos se formulen de manera que el progreso a lo largo de las vías más sostenibles pueda medirse. Una parte importante del trabajo de la RCCN es evaluar los diferentes conceptos utilizados para formular las visiones y discutir cómo medir el progreso.

  • ¿Son útiles conceptos tales como Carbono Neutral, Libre de Combustibles Fósiles, y Ciudades bajas en carbono para crear visiones condensadas del desarrollo urbano?
  • ¿Cómo podemos utilizar los métodos de escenario en la planificación de los enfoques participativos vinculados con las visiones? ¿Cuál es la relación entre las visiones y escenarios y que debe venir primero?
  • Métodos para la evaluación, constatándose y comparándose los diferentes enfoques
  • Temas de investigación importantes relacionados con los temas tratados

Los conceptos que se utilizan para crear visiones pueden ser demasiado estrechos o no lo suficientemente flexibles como para perdurar. El desarrollo urbano es un proceso largo y las zonas urbanas existen desde hace mucho tiempo, por lo que es importante tener flexibilidad para permitir cambios en las visiones y en las opciones durante el proceso de desarrollo. Las emisiones de dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles, están relacionadas con el ciclo del carbono global, que incluye importantes sumideros de carbono en los mares y los bosques. ¿Tal vez el concepto de gestión del carbono podría utilizarse más en el futuro? Además, la idea de la responsabilidad del clima ha sido discutida dentro de la red como un concepto general y fructífero para las acciones tanto a nivel individual como de la empresa.

Las ciudades están construidas para las personas, lo que significa que éstas, a todos los niveles, deben participar en la construcción de ciudades más sostenibles, no sólo porque las decisiones sobre cómo desarrollar las ciudades afectan a su vida cotidiana, sino porque su conocimiento colectivo y experiencia son recursos para la toma de decisiones globales. Las emisiones de gases de efecto invernadero están vinculadas con el consumo de bienes y servicios y, en particular, con su producción y transporte. Es importante la construcción de nuevas áreas en las ciudades, de modo que la infraestructura facilite nuevos estilos de vida con menor impacto ambiental. Esto incluye el transporte, los edificios y la planificación de las infraestructuras.

Muchos proyectos urbanos se centran ahora en la transformación de las zonas más antiguas, a menudo en los suburbios. Estas transformaciones deben incluir a las personas y tener visiones más amplias. La Neutralidad climática es probablemente buena para el entorno y, por lo tanto, para la gente, pero también debe crear una ciudad viva, vibrante, que es lo que la gente realmente quiere.

La visión debe ser integrada en todos los aspectos de la sostenibilidad para que podamos crear ciudades más resilientes y atractivas. La resiliencia incluye tanto la resiliencia social como la resiliencia del ecosistema. El uso de zonas verdes y los ciclos ecológicos para la energía, así como los residuos en las ciudades, son ejemplos de cómo la creación de ciudades atractivas se pueden combinar con la resiliencia del ecosistema. El pensamiento ecosistémico a nivel local también puede crear conciencia e integración social en las zonas urbanas.

Las áreas verdes son una parte importante para la mitigación del cambio climático. Las ciudades deben desarrollar tanto planes como normativa para proteger y desarrollar los ecosistemas, así como los amortiguadores naturales que ayuden a mitigar los efectos de las inundaciones, tormentas y otros peligros, asegurando que las iniciativas de adaptación al cambio climático se basen en las prácticas de reducción de riesgos. La resiliencia también significa variación. Las diferencias en términos de historia, geografía, clima, condiciones administrativas y jurídicas, requieren soluciones locales hechas a medida, que incluyen muchas opciones diferentes.

Resultados de RCCN

Estos incluyen:

  • Una red activa de urbanismo sostenible que implique a investigadores y urbanistas, centrada en soluciones integrales para la mitigación y adaptación al Cambio Climático
  • Un informe sobre los temas de investigación más importantes, que puedan ser utilizados por la red para solicitar financiación para las investigaciones
  • Una guía para el uso retrospectivo de escenarios de participación en los procesos de creación de visiones y planes de acción para la sostenibilidad de las áreas urbanas con el objetivo de la mitigación y la adaptación al cambio climático.

Investigadores

  • Prof. Ronald Wennersten(Coordinador), Instituto Real de Tecnología, Suecia, rw@kth.se
  • Prof. Karel Mulder, Universidad Técnica de Delft, Holanda, k.f.mulder@tudelft.nl
  • Aida Abdulah, Miembro de equipo “The Compensators” , Alemania, Aida.abdulah@pik-postdam.se
  • Baldiri Salcedo Rahola, Estudiante de doctorado, Univesidad Técnica de Delft, Holanda, T.B.SalcedoRahola@tudelft.nl
  • Britta Stein, Universidad Técnica de Hamburg, Alemania, b.stein@tuhh.de
  • Dr. Britta Boyd, Universidad Sydansk, Dinamarca, bri@sam.sdu.dk
  • Dominika Brodowich, Estudiante de doctorado, Futures Academy, Irlanda, dominika.brodowicz@dit.ie
  • Henning Thomsen, Gehl Architects, Dinamarca, nehhing@gehlarchitects.dk
  • David Tabara, Investigador senior, Doctor, Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales, España, joandavid.tabara@uab.cat
  • Dr. J. O. Jensen, Instituto Danés de Investigación en la Edificación, Dinamarca, joj@sbi.dk
  • Dr. Karen Lucas, Universidad de Oxford, Reino Unido, Karen. lucas@ouce.ox.ac.uk
  • Prof. Paul Fleming, Universidad de De Montfort , Reino Unido, pfleming@dmu.ac.uk
  • Peter Rathje, Project Zero A/S, Dinamarca, Peter. rathje@projectzero.dk
  • Dr. Richard Dawson, Universidad de Newcastle, Reino Unido, Richard.dawson@ncl.ac.uk
  • Dr. Sebastian Carney, Universidad de Mánchester, Reino Unido, Sebastian.carney@grip.org.uk
  • Dr. Peter Wiers, Director de Amigos del Clima, The Netherlands, p.wiers@pwadvies.nl

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