Gobierno de España. Ministerio de Fomento

Política de vivienda

Viviendas protegidas en San Fermín - Madrid

Las políticas del Ministerio de Fomento en materia de arquitectura, vivienda y suelo se inspiran en tres principios básicos: la cohesión social y territorial, la competitividad económica y la sostenibilidad.

Estos tres principios básicos se alinean coherentemente y son acordes con las líneas estratégicas de carácter global marcadas por este ministerio en su plan estratégico para los próximos cuatro años.

Estas líneas estratégicas se sintetizan en las siguientes:

  • La orientación de la política de infraestructuras, transporte y vivienda al servicio del crecimiento económico y la generación de empleo, lo que afecta a prácticamente todas las actuaciones relacionadas con la vivienda y, de forma destacada, a la orientación dada al nuevo Plan Estatal de fomento del alquiler de viviendas, la rehabilitación edificatoria y la regeneración y renovación urbanas, 2013-2016.
  • La garantía de la cohesión territorial y el equilibrio entre comunidades autónomas, lo que afecta a los criterios que se aplican a las actuaciones inversoras y a las ayudas.
  • La eficiencia en la gestión pública que pasa por la simplificación y la mejora de la coordinación interadministrativa.
  • La calidad de los servicios públicos prestados por el ministerio y sus entidades dependientes.
Viviendas protegidas en Cáceres

A partir de estos principios y líneas estratégicas, los ejes principales en los que se estructura la política son: la rehabilitación; el acceso a la vivienda en alquiler; la calidad y la sostenibilidad de la edificación y del suelo en general; la rehabilitación del patrimonio arquitectónico; la puesta en valor del stock de viviendas usadas vacías y la movilización del stock de vivienda nueva; y la reconversión y reactivación del sector de la construcción.

A estos ejes de carácter sustantivo se añaden otros dos procedimentales, como son: el fortalecimiento de los mecanismos de cooperación con otras administraciones y con los agentes sociales; y la introducción de un modelo de gestión más eficiente y transparente.

El impulso a la rehabilitación y el fomento del alquiler constituyen, muy especialmente, la máxima prioridad, porque mediante dicho impulso se facilita a la ciudadanía el acceso a una vivienda digna y adecuada, reorientando y ajustando las ayudas en materia de vivienda al fomento de la regeneración urbana, la rehabilitación y el alquiler, con especial atención a los sectores más vulnerables, fomentando el empleo y facilitando la movilidad laboral. Todo ello con el propósito de:

  • Mejorar las condiciones de los tejidos urbanos ya existentes y la seguridad, habitabilidad y sostenibilidad de las viviendas y edificaciones.
  • Contribuir a resolver el problema de la infravivienda vertical en las ciudades.
  • Promover la regeneración urbana integrada de barrios completos.
  • Fomentar el alquiler con una orientación de cambio cultural que favorezca la movilidad y el empleo, facilitando el acceso a la vivienda a los ciudadanos en general y en especial a los sectores más vulnerables, a tenor de sus rentas disponibles.
  • Atender las nuevas necesidades residenciales surgidas como consecuencia de los cambios económicos, sociales y demográficos ya sean de largo alcance, u otros más coyunturales, como pueda ser las necesidades derivadas por el rápido crecimiento del volumen de desahucios.
  • Afrontar el problema de las viviendas vacías.